martes, 13 de diciembre de 2011

Mal Servicio al Cliente...

                                        ICE: el peor servicio al cliente posible.

Hace tiempo que tengo ganas de comprar un iPhone para mi línea Kolbi. A principios de mes pregunté en el local de Cartago sobre los precios y los planes. Me informaron lo siguiente: si quería el iPhone al precio publicitado de x cantidad de colones debía cambiar a un plan de X de tantos colones mensuales. Me parece bien dije yo, hagámoslo ya.

No tan rápido, me dijo el vendedor. Como tu ciclo mensual de facturación empieza el 2 del mes no te podemos vender el iPhone a ese precio hasta entonces. Lo que te conviene hacer es cambiar de plan los últimos días del mes y volver el 2 del proximo mes a comprar tu iPhone.

El 31 del mes volví al local donde tuve que esperar por mas de hora media hora para cambiar mi plan. El vendedor que me atendió me aseguró que podría volver al local el 2 de febrero y adquirir mi iPhone al precio pactado.

Para mi sorpresa volvi el dia aocrdado al local. Luego de media hora de espera me atiende una vendedora que me informa que el precio del iPhone para mí es de más del precio acordado, porque “un problema del sistema” impide que me lo vendan al precio prometido. Ese precio es sólo para nuevos clientes (a pesar de que el sitio de internet dice lo contrario).

Trato de razonar con la vendedora durante varios minutos, diciéndole que soy un cliente de años dispuesto a gastar dinero en un equipo y más dinero todos los meses por un plan de datos, y que me hicieron ir tres veces al local y cambiar mi plan para nada. Ella no hace más que contestarme con una sonrisa vacía y me dice que todo lo que puede hacer es volverme a mi plan anterior (este mes tendré que pagar de más) y de a poco, con suerte, me reintegrarán lo que gasté innecesariamente. Le pregunto si hay alguien en la empresa a quien le importe la pérdida de una venta y el irritar a un cliente. No me dice su nombre ni el de su jefe por más que le insisto, no puede comunicarse con nadie, su supervisor no está disponible. Por su cara lo único que desea es que yo me vaya y la deje en paz. Un compañero suyo acude al rescate, diciéndome una flagrante mentira: las condiciones comerciales a veces cambian el primero de mes, y cambiaron el día anterior. La vendedora lo mira con cara sorprendida, sabiendo que miente. Yo le digo que entonces su compañero me engaño a sabiendas el pues el dia 31, y elabora la mentira diciendo que a veces ellos mismos no saben del cambio de las condiciones comerciales hasta que ocurren. Me mira con cara de odio, como si yo estuviese pidiendo un favor en lugar de queriendo gastar dinero en su empresa. Su actitud corporal expresa confrontación y animosidad. Cuando se retira, su compañera admite que él me mintió. Furioso, pido el libro de quejas y me voy diciéndole a la vendedora que no entiendo la necesidad de su compañero de mentir y faltar el respeto a un cliente.

Este tipo de atención es bien característico de Costa Rica (probablemente de otros países latinoamericanos también), donde las empresas tienen vía libre para hacer lo que quieren.

Mi pregunta es... a ellos los entrenan con servicio al cliente, o son la primera persona que aparece, que detras de una urna se ve bonita y que usa sus atributos fisicos para disculpar cualquier molestia del cliente (jajaja en este caso por que en algunas agencias ni asi son, pero lo que tienen en comun es su ineficiencia y pereza de trabajar)

No hay comentarios:

Publicar un comentario